¡Que la interacción sea una danza, y no una directiva!

Posted by Michelle Berstein On 12:47 AM
Desde hace un tiempo, ver programas de TV sentados en un sillón con un control remoto en mano de forma pasiva ya no tiene tanto significado. Esto, especialmente para los creadores de contenido o productores, los que han encontrado una nueva manera de multiplicar el contenido, gracias a las nuevas herramientas que se han abierto, y a la mayor posibilidad de participación de los consumidores. Hoy, han descubierto que al mezclar dos plataformas y hacerlas que trabajen en conjunto, como lo es la TV e Internet, pueden volver el contenido mucho más potente.

Pero, ¿qué pasa con la industria televisiva? ¿Cuál es el desafío que se desprende de este nuevo contexto en el que hacer del contenido algo valioso para los consumidores, que sea capaz de movilizarlos a tal punto de lograr que se apropien del contenido y lo multipliquen, se hace indispensable?

Para partir, hay que tener en claro, y como vimos en el texto Remediation, que la TV al ser un medio, cumple con las características de la remediación. “Un medio es aquello que reinventa, es aquello que se apropia de técnicas, formas y significado social de otro medio, e intenta competir o volver a ponerlos de moda en el nombre de lo real”. O, en palabras de Jay David Bolter y Richard Grusen en el texto The future of televisión, “es el proceso en el que un medio es visto por nuestra cultura como reformador o mejorador con el otro, y en este proceso la televisión no se escapa”. Así, tal como el cine remedia a la fotografía, la que remedia a la pintura, y así sicesivamente, lo mismo ocurre con la TV, que además de ser el medio que más remedia a otros medios, ahora se está reinventando y apropiando de las técnicas de Internet para poder complementarse. Sin embargo, podemos ver que esta remediación es mucho más compleja que simplemente proveer el mismo contenido televisivo en una nueva plataforma. Como vemos en The future of televisión, “la relación entre productores de la TV de hoy y los espectadores de hoy tiene que ser diferente. El contexto en el que el proceso de comunicación sucede es diferente y la audiencia es diferente. Los espectadores ahora tienen las herramientas para interactuar con l contenido, incluso modificarlo e interactuar con otros espectadores. Los espectadores ya no son pasivos”.

Volviendo a la pregunta inicial sobre cuál es el mayor desafío que deberá enfrentar la industria televisiva en los próximos años, dentro de las más importantes será el cómo integrar a los usuarios, y cómo lograr publicidad. Si bien el cómo integrar a los usuarios es un desafío actual, que ya están viviendo los productores hoy, aún falta lograr una integración real de los consumidores, pues a pesar de que la mayoría de los programas de TV han tratado de incursionar en esta integración, hemos podido ver que no siempre se cumple a cabalidad. Muchos productores no entienden todavía que la integración va más allá de simplemente participar. Se trata de hacer parte a los consumidores, un “win/win”, en donde tanto los productores como los consumidores ganan. Y para poder llevar a cabo el win/win, los productores deben tratar al público como comunidades. No se trata de un simple público en general, sino que de comunidades. Y para poder movilizarlas, hay que saber bien qué están dispuestas a hacer. Tal como vimos en el texto “It takes a village to find a phone”, por ejemplo, en la historia los protagonistas supieron darle un valor y significado al mensaje, el cual fue capaz de llegar a la comunidad, la cual a través de su capital emocional participó y apoyó la búsqueda del teléfono, gracias a la motivación y al acceso a herramientas adecuadas.

¿Pero, qué elementos son esenciales para que haya una inclusión real? La respuesta es que no sólo se debe satisfacer el voyerismo y la vanidad, sino que hay que hacer parte a la comunidad del contenido, un contenido que debe ser altamente importante para ellos, con un alto valor. Los términos “público”, “usuarios” y “masas” hay que reemplazarlo por “red de usuarios interconectados”. Considerando lo anterior, el modelo del desparramo se hace muy efectivo, pues permite que el consumidor se apropie y pueda cambiar el contenido de acuerdo a sus propios intereses, proceso en el que también gana el medio pues su contenido es repartido y se masifica gracias al significado añadido del mensaje, el que incentiva la participación de las personas y la multiplicación del contenido. En este sentido, según Jenkins, el contenido debe ser popular y abierto, y como estrategias se debe ocupar el humor, la parodia, la búsqueda del conocimiento (inteligencia colectiva), nostalgia y el contenido no terminado.

Muchos de los elementos anteriores, están contenidos en el programa The Colbert Report, en donde han sabido desarrollar la clave, pues más que hacer que la audiencia participe, están integrando a la audiencia al proceso de crear el show en conjunto. La audiencia no es sólo espectador, sino que creador del contenido también.

Finalmente con respecto a la integración de los usuarios, es necesario entender que ya no hay más una masa de espectadores, sino que una red de consumidores que pueden agregar valor al contenido de TV, “pueden hacerlo circular, matarlo o ignorarlo” (The Future of Internet). Por los mismo, se hace urgente que los productores de TV sean capaces de crear contenido que sea valioso para los miembros de esa red, para que ellos lo puedan recibir como algo con contenido para ellos y hacerlo circular.

Otro punto que me parece relevante como desafío a futuro es el tema de la publicidad, teniendo en cuenta que en Internet el usuario tiene muchas más opciones de poder elegir saltarse la publicidad. En TV tradicional, el público está obligado a ver espacios de publicidad si quiere ver completo el programa, en cambio, en Internet, con un solo click uno puede saltarse la publicidad. Este es un punto que se debe debatir, y buscar la mejor forma para que este potente “matrimonio” sea rentable y pueda perdurar en el tiempo. Se deben pensar estrategias para que ambos modelos sean rentables. Sin embargo, si no se tienen otros puntos tan relevantes como la inclusión de los usuarios, este punto pasa a ser secundario. La inclusión, que permite que los usuarios desparramen el contenido y lo multipliquen, es lo más relevante a la hora de analizar la unión entre la TV e Internet. Pues, más que mal, aunque algunos se nieguen, actualmente los consumidores juegan un rol activo, y sus opciones determinan lo que obtiene valor.

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