Los fan fiction corresponden a la herramienta que tienen las audiencias para crear algo a partir de algún programa, libro, película, etc. Que les guste y se sientan fanáticos. Ellos tienen la libertad para apropiarse del contenido y contar la continuación de la historia o modificarla según su gusto.
Una de las primeras en interesarse por este fenómeno en Chile es Francisca del Solar, seguidora de la saga de Rowling. Francisca leía los libros de Harry Potter en ingles, antes que llegaran las traducciones a nuestro país. Es así como desde una sala de computación de su colegio se dedicaba a escribir fun ficture sobre las historias de Harry e intercambiarlas con jóvenes del resto del mundo. Francisca del Solar logró convertirse en pionera de este fenómeno en Chile.
Henry Jenkins nos muestra la importancia que tienen estos seguidores para que nuestro contenido tenga éxito. Este tipo de fanáticos son tremendamente valiosos para los productores ya que ellos difunden y desparraman el contenido rápidamente y por todo el mundo. Jenkins destaca en su blog, "If it doesn't spread, it's dead", que se debe pensar en los usuario y que van a hacer con mi contenido.
Colbert y su programa de noticias en Estados Unidos es otro un ejemplo de fun fiction Incentivaba a sus seguidores a crear contenido adicional del que él creaba. Un fun fiction exitoso para Colbert es el de su demostración con la espada, simulando la “Guerra de las Galaxias” con un fondo verde para que los usuarios decidan continuar el desenlacé de sus movimientos con la espada.
Es importante para que un contenido apele a lo emoción de los usuarios (K)
Ya sea porque les causa humor o pena. Finalmente la intención de transmitirlo tiene que estar motivada y esta es una buena forma de hacerlo. Es la verdadera convergencia cultural en la que todos participan y hacen un aporte, nadie es dueño de la totalidad del contenido y los intereses en comunes se encargan de reunir.
Sin embargo las compañías no siempre aciertan y pretenden que las comunidades hablen de su producto sólo porque sí. Skittles intentó en su página que los consumidores hablaran de su producto, lo que fue un grave error. Si bien aparecieron comentarios positivos, otra gran parte sólo escribía insultos. Asimismo las compañías productoras como Warner Bros no ven a los fun ficture como algo bueno y decidieron iniciar acciones legales contra algunos sitios de fun ficture sobre Harry Potter, ya que son dueños de sus derechos cinematográficos.
Lo que realmente importa es que a los fanáticos lo que les interesa poder participar de los contenidos que les gusta, sin que se les capitalice por hacerlo y solamente por el amor al arte. Este fenómeno está relacionado con la dicotomía del regalo v/s commodities. Debe existir un “win and win” entre productor y audiencias.
En conclusión el desafió para las compañías está en hacer que las audiencias participen de sus contenidos. Estas deberían entregar todo tipo de facilidades para que los fun fiction se comuniquen entre sí, una plataforma o página Web que los reúna y convoque. Segundo crear herramientas para que aquellos fanáticos que quieren participar, pero no manejan las tecnologías lo hagan, como por ejemplo; tutoriales de edición básicos para videos de fun ficture y los programas adecuados para hacerlo. Tercero premiarlos pero no con dinero sino con reconocimientos, productos relacionados con el contenido, avances de temporadas, etc.
Y por último los casos más destacados invitarlos a participar en la producción original del contenido, considerando que es un diamante en bruto y que puede aportar a las siguientes producciones.
Todo esto sin olvidar los principios básicos de un fun fiction que actúa desinteresadamente y por amor a lo que ve, que no espera nada más que su programa o libro favorito no pierda su calidad y no deje de entregarle momentos de satisfacción y entretención.
Alonso Tobar.



0 Responses to 'La dimensión del fun fiction'
Post a Comment
Note: Only a member of this blog may post a comment.