Cadenas por e-mail, publicidades, chistes, animaciones, videos musicales o repeticiones de goles. El boom del contenido viral nació cuando la gente comenzó a tener acceso a Internet y a utilizarlo como más que una herramienta de trabajo. Viralizar contenido estaba en la esencia del usuario prototipo de la web. Era la manera en que este podía compartir sus intereses o descubrimientos, dentro de este mar de contenidos, con las demás personas. Pero la velocidad de los avances tecnológicos también ha derivado en un cambio del consumidor actual, por lo que el desafío de los productores ya no es crear material viral, si no que material desparramable. Se puede comprobar que este tipo de contenido es más efectivo para apelar a las masas ya que la cultura de estas ha cambiado. Ya no quieren sólo disfrutar del contenido existente en la red. Quieren actuar sobre él, producir contenido, intervenir los mensajes. De esta manera, los usuarios sienten que forman parte de algo. De una importante comunidad productora de contenido.
En Internet se pueden encontrar diversos materiales que pueden ser considerados desparramables. A continuación se muestra un video musical que se transformó en contenido desparramable dentro de la red:
¿Y porqué este video musical resultó ser un contenido desparramable? Como menciona Henry Jenkins en artículos de su blog titulados If it doesn’t spread, it’s dead, para que un material sea considerado spreadable debe cumplir con ser modificable, popular y abierto. Al crear contenido con estas características, el productor corre riesgos, por lo que se pueden generar dos caminos: o los usuarios se apropian del material, lo personalizan y lo desparraman (comprometiendo su reputación con el resto), o que el contenido se convierta en un material abierto, utilizado para cualquier cosa, y que el productor no necesariamente salga beneficiado con el desparramo. El desafío de los generadores de contenido es lograr la primera opción.
En el caso del video anterior, se convirtió en contenido desparramable ya que cumple con las características antes mencionadas. Es modificable (se puede jugar con el material y realizar nuevas versiones), es popular (no basta con que la canción sea conocida, si no que también debe cantarse en la ducha) y abierto (se encuentra fácilmente el Youtube, se puede descargar y jugar con él). El usuario que tiene este poder logra sentirse parte de una comunidad y de esta manera comienza a comunicarse dentro y entre comunidades. El video de Beyoncé permitió una gran participación entre usuarios mediante las modificaciones del clip musical, como la que se muestra a continuación:
Existen algunas estrategias para lograr un contenido desparramable, las cuales están siendo adoptadas por todo tipo de generadores de material. Se puede utilizar el humor, la parodia, la nostalgia, entre otras. Lo esencial de estas estrategias es que logran marcar una comunidad, por el tipo de contenido que consume y por sus conocimientos previos. Se puede decir que hay que apelar a algún tipo de capital emocional para que este sea desparramado. Los beneficios de lograr un contenido así son incalculables, ya que se genera un compromiso activo de la audiencia. Esta deja de ser un simple espectador o receptor de contenido, si no que logra involucrarse. De esta manera, la audiencia pasa a tener poder y logra ser parte del éxito que se obtiene con el material. Y, por otro lado, se logra alcanzar, tanto nichos aislados, como nichos interconectados. El productor se comunica con las audiencias y les entrega material que es importante para ellos. Es así como el material se mueve dentro de la comunidad y, a veces, hasta traspasa comunidades. Esto va creando fidelidad con el público.
En el caso del video clip de la canción Single Ladies, además de los diversos usuarios, muchos famosos se sumaron al desparramo que este material, principalmente apelando a una de las estrategias antes mencionadas: humor. A continuación se muestran dos ejemplos:
Y es así como se debe comenzar la revolución del contenido. Ya no existe la verdad absoluta de las cosas. Siempre hay alguien que puede aportar con alguna idea al respecto y hacer que el material original llegue a más personas o que, simplemente, mejore. El usuario de hoy tiene las mismas herramientas que el productor para materializar mensajes, por lo que es tarea del productor dejarlo participar.
En Internet se pueden encontrar diversos materiales que pueden ser considerados desparramables. A continuación se muestra un video musical que se transformó en contenido desparramable dentro de la red:
¿Y porqué este video musical resultó ser un contenido desparramable? Como menciona Henry Jenkins en artículos de su blog titulados If it doesn’t spread, it’s dead, para que un material sea considerado spreadable debe cumplir con ser modificable, popular y abierto. Al crear contenido con estas características, el productor corre riesgos, por lo que se pueden generar dos caminos: o los usuarios se apropian del material, lo personalizan y lo desparraman (comprometiendo su reputación con el resto), o que el contenido se convierta en un material abierto, utilizado para cualquier cosa, y que el productor no necesariamente salga beneficiado con el desparramo. El desafío de los generadores de contenido es lograr la primera opción.
En el caso del video anterior, se convirtió en contenido desparramable ya que cumple con las características antes mencionadas. Es modificable (se puede jugar con el material y realizar nuevas versiones), es popular (no basta con que la canción sea conocida, si no que también debe cantarse en la ducha) y abierto (se encuentra fácilmente el Youtube, se puede descargar y jugar con él). El usuario que tiene este poder logra sentirse parte de una comunidad y de esta manera comienza a comunicarse dentro y entre comunidades. El video de Beyoncé permitió una gran participación entre usuarios mediante las modificaciones del clip musical, como la que se muestra a continuación:
Existen algunas estrategias para lograr un contenido desparramable, las cuales están siendo adoptadas por todo tipo de generadores de material. Se puede utilizar el humor, la parodia, la nostalgia, entre otras. Lo esencial de estas estrategias es que logran marcar una comunidad, por el tipo de contenido que consume y por sus conocimientos previos. Se puede decir que hay que apelar a algún tipo de capital emocional para que este sea desparramado. Los beneficios de lograr un contenido así son incalculables, ya que se genera un compromiso activo de la audiencia. Esta deja de ser un simple espectador o receptor de contenido, si no que logra involucrarse. De esta manera, la audiencia pasa a tener poder y logra ser parte del éxito que se obtiene con el material. Y, por otro lado, se logra alcanzar, tanto nichos aislados, como nichos interconectados. El productor se comunica con las audiencias y les entrega material que es importante para ellos. Es así como el material se mueve dentro de la comunidad y, a veces, hasta traspasa comunidades. Esto va creando fidelidad con el público.
En el caso del video clip de la canción Single Ladies, además de los diversos usuarios, muchos famosos se sumaron al desparramo que este material, principalmente apelando a una de las estrategias antes mencionadas: humor. A continuación se muestran dos ejemplos:
Y es así como se debe comenzar la revolución del contenido. Ya no existe la verdad absoluta de las cosas. Siempre hay alguien que puede aportar con alguna idea al respecto y hacer que el material original llegue a más personas o que, simplemente, mejore. El usuario de hoy tiene las mismas herramientas que el productor para materializar mensajes, por lo que es tarea del productor dejarlo participar.



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