Los contenidos que hoy en día tienen éxito en Internet son aquellos que son desparramables (spreadable en inglés) ya que permiten una real incorporación de los consumidores de contenidos, permitiéndoles hacer cambios, si es que así lo desean. El ex auditor como parte del equipo de producción. Esto ocurre sin dejar atrás el modelo de contenido cerrado, donde sólo se envía algo, imposible de cambiar, ya que los niveles de generosidad en la red, hoy son imparables.
Esto es en contraposición, a un modelo al cual aún estamos muy acostumbrados, que es el modelo pegajoso o de virus, donde los contenidos se traspasaban tal cual es sin posibilidad de realizar cambios. Este es un modelo que sigue siendo útil para los usuarios de Internet y que no desaparecerá, ya que el envío de música, videos y otros contenidos es real y práctico. Lo que si evoluciona es la forma de los productores de contenido crean algo para que éste sea divertido y a la vez incentive la voluntad de compartir.
Es así, que autores especialistas en la materia, como Henry Jenkins, han postulado que los contenidos para que sean “desparramables” deben ser de gusto popular, principio básico de algo exitoso; pero que sean abiertos también, y esto es lo que hace la diferencia con el modelo “pegajoso”. Los usuarios pueden hacer cambios para hacer el contenido propio. La idea es que sea tan abierto como se pueda.
Jenkins, menciona en su blog (http://henryjenkins.org) , en la serie de posts “If it's not spreadable, it's dead” que para que un contenido sea exitoso debe apelar a ciertas cosas: al humor, a la parodia, a la búsqueda de conocimiento o la nostalgia. Todos puntos que tocan al capital emocional, aquello que todos tenemos y que cuando vemos un contenido que nos hace sentido, nos gusta porque nos produce sensaciones de felicidad, de cooperación, de recuerdo.
Esto del contenido abierto, constituye un riesgo para uno como productor y como parte de un equipo que representa ciertos intereses, ya que al tener apertura de contenido, las personas, muchas veces, pueden tergiversar de tal forma el mensaje, que lo que se quería comunicar pierda total sentido y se pueda incluso convertir en algo perjudicial. El desafío queda en el equipo de producción, que para que eso que se entrega sea tan de buena calidad, coherente y bien realizado, que a los receptores se sientan parte de ese mensaje, lo disfruten y lo cambien, e incluso que lo hagan mejor, pero sin perder el sentido original.
Dicho esto, hay un desafío aún mayor, que es la creatividad de los productores de contenido, ya que muchas veces se cree que todo está hecho o queremos adecuar lo que tenemos a este mundo, en algunas ocasiones, sin éxito. Lo importante es tal como nosotros queremos que los usuarios se sientan casi parte del equipo productor, nosotros también tenemos que ponernos en el lugar de receptores y por ende, conocerlos, convertirse en poco en sociólogos, quizás psicólogos, ya que tocar el capital emocional de un grupo de personas, no es sólo que sigamos las recomendaciones de Henry Jenkins, sino de ser creativos y conocer a quien queremos llegar.
Les dejo un ejemplo de contenido “desparramable”, el comercial de una marca de alimentos del Medio Oriente llamada “Panda”, el video se llama “Never say no to a panda” el cual ya tiene millones de visitas en YouTube:
Los comerciales: http://www.youtube.com/watch?v=X21mJh6j9i4&feature=fvsr
Aquí una respuesta al video: http://www.youtube.com/watch?v=tZSG3ewoQDk



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